
A la luz de la luna.
Bajo el embrujo
de una noche tachonada
de luceros,
jugaba la brisa
con tu pelo.
Tímida aun,
busqué abrigo en tu tibieza
y en tus labios
el sabor de un beso.
Pero en tu piel;
de mis caricias preso,
hallé el mágico
fulgor del embeleso
Fue una noche
de estrellas y luceros.
De suave brisa
y místicos silencios
De sublimes promesas
y “te quieros”.
Pletórica en amor
e inmensa en versos.
Hoy:
bajo el negro azabache
de otra noche;
sin estrellas,
luna, ni luceros,
en el frío de tu ausencia
mi desvelo
busca en vano
huir de tu recuerdo.
"Deja que tu mente piense pero que tu corazón exprese...."






