
Mirando con amor a una amapola
que de un verde trigal sobresalía
le pregunté si se encontraba sola
y ella al responderme sonreia.
Me contestó que a gusto se sentía,
que era su amor el susurro del viento
y que las estrellas cuando anochecía
la acariciaban desde el firmamento.
Yo quise acariciarla con mis manos
y quise demostrarle mi cariño;
¡qué crueles somos siempre los humanos
yo le corté el tallo, sin mirar su daño!.
Y la amapola triste me miraba
pues ya su risa alegre se perdía
y un velo de amargura reflejaba
la palidez mortal de su agonía.
¿Es cierto que me quieres? me decía.
qué forma de quererme tan extraña,
me arrancas mi vivir que son dos días
aún siento su desprecio en mis entrañas..
"Si crees que eres libre es que no has volado lo suficiente como para encontrarte con tus rejas..."
que de un verde trigal sobresalía
le pregunté si se encontraba sola
y ella al responderme sonreia.
Me contestó que a gusto se sentía,
que era su amor el susurro del viento
y que las estrellas cuando anochecía
la acariciaban desde el firmamento.
Yo quise acariciarla con mis manos
y quise demostrarle mi cariño;
¡qué crueles somos siempre los humanos
yo le corté el tallo, sin mirar su daño!.
Y la amapola triste me miraba
pues ya su risa alegre se perdía
y un velo de amargura reflejaba
la palidez mortal de su agonía.
¿Es cierto que me quieres? me decía.
qué forma de quererme tan extraña,
me arrancas mi vivir que son dos días
aún siento su desprecio en mis entrañas..
"Si crees que eres libre es que no has volado lo suficiente como para encontrarte con tus rejas..."







1 rinconcitos:
Alicia: A veces no nos damos cuenta de las libertades que arrancamos, hasta que ya es demasiado tarde…claro que si la amapola era de opio, casi mejor así…
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